
Niña, niña mía. Prende otra vez tus párpados. Tu edad ha vuelto. Allí, el duraznero, el ancángel de los durazneros-elcuerpo de encendida plata y el plumaje ferozmente rosado-
Y las higueras, todo cuajadas, todo colmadas de diminutos porrones de miel, y la garza muerta que se deslíe dulcemente bajo el sol-sólo perdurarán y brillarán el pico y las patas de seco palo rojo-, y el sapo como una pobre cáscara saltarina, y las garzas vivas signando la niebla, a lo lejos, siempre blancas y erguidas, como huesos sedosos, huesos fantásticos, huesos de hadas.
Lleva otra vez tu escaso delantal granate y negro y misterioso y perfumado como la piel de un higo.
Avanza con tu pelo vívido y tus senos enamorados.
Oh, niña, niña mía, niña de
antes, monjita de nieve, tocada con un lirio, con una hoja de castaño, guiadora de los animales de la nieve, ciervo, tú misma, de plateada rama, cabrita de cuernos tornasolados, hechizado lobo, armiño dulce; vuelve otra vez a roer las piñas, a comer mariposas.Están reencendidos cerca del fuego, los dulces verdes y dorados y tenebrosos y los vasos aquello vívidos como tulipanes y naranjas. Besa otra vez las maderas fragantes de tu casa, su florido umbral, su corona de humo.
Tu edad ha vuelto. La luna es blanca y perfumada como una almendra sin piel. Cuelgan gusanos lúcidos y diáfanos de cada tallo, de cada hoja, aquellos gusanos como pequeñas hogueras, como tubos de nácar, como dedos de los ángeles. Voy a besar de nuevo tus senos de higos misteriosos, tus uñas opalinas.Ladrona de las lámparas de los trineos, enciende, otra vez, el corazón de los pinos en tus llamaradas.
Niña, niña mía, monjita de la nieve, velada con una hoja de castaño; gladiolo de la orilla del bosque; gladiolo de la orilla de bosque; pequeño cordero con esmeraldas en el corazón.
Mira que estoy aguardando, mira que estoy de pie en el umbral, mira que estoy aguardando que retorne el aire tu trineo cargado de jacintos. Niña, niña mía, niñita. Cadáver oculto en la más antigua cómoda, en el más viejo mueble.
Cadáver manando almíbar.

Marosa Di Giorgio

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